sábado, 7 de septiembre de 2013

El viaje del elefante

Hace algunos días terminé de leer la trilogía de Stieg Larsson, Milenium; Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire. Tres novelas entretenidas, llenas de suspenso y escritas con un lenguaje cinematrográfico. Al terminar intenté leer varios libros que he ido dejando de nuevo en la biblioteca. Hoy me decidí por la última novela que escribió el premio nobel José Saramago El viaje del elefante. En la quinta hoja me encuentro con una frase que nos comparte Saramago antes de comenzar a narrar la historia del enorme animal: 

Siempre acabamos llegando a donde nos esperan. (LIBRO DE LOS ITINERARIOS)

jueves, 15 de agosto de 2013

Una frase

En momentos de oscuridad y tristeza, de extrañeza o nostalgia hay una frase de Fernando Pessoa o de alguno de sus heterónimos que vuelvo a traer a la luz:

Vale la pena haber nacido sólo por oír pasar el viento.

Aquí pueden encontrar el poema: http://www.epdlp.com/texto.php?id2=1124

jueves, 1 de agosto de 2013

Wislawa Szymborska

Un saludo a todos los participantes en este Club de lectura. Hay algunas frases, ya sea de canciones, poemas o novelas que en uno u otro momento vuelvo a traer a la memoria y que en ocasiones pronuncio en voz alta, o releo.

Leyendo la entrada de

La vida en la tierra sale bastante barata.
Por los sueños, por ejemplo, no se paga un céntimo.
Por las ilusiones, sólo cuando se pierden.
Por poseer un cuerpo, se paga con el cuerpo.


Del poema Aquí de Wislawa Szymborska

Poema completo: http://noctambulario.blogspot.com/2010/04/wislawa-szymborska.html


jueves, 18 de julio de 2013

En femenino

Quiero, en primer lugar agradecerles la invitación a este espacio.  Para empezar quiero compartirles a una de mis escritoras favoritas, Gioconda Belli, es un estilo muuuuuuuuuuy femenino y un poquito erótico.
Un abrazo.



EN LA DOLIENTE SOLEDAD DEL DOMINGO...

Aquí estoy,
desnuda,
sobre las sábanas solitarias
de esta cama donde te deseo.

Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo,
mi cuerpo
que fue ávido territorio de tus besos;
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desbordada pasión
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos y risas
y ruidos de mis cuevas interiores.

Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como pájaros pequeños
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor se me encendía
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce.

Veo mis piernas,
largas y lentas conocedoras de tus caricias,
que giraban rápidas y nerviosas sobre sus goznes
para abrirte el sendero de la perdición
hacia mi mismo centro,
y la suave vegetación del monte
donde urdiste sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fusilerías
y truenos primitivos.

Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.

Llueve copiosamente
sobre mi cara
y sólo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.


Gioconda Belli- Nicaragua

miércoles, 17 de julio de 2013

El Psicólogo literario…

La vida es hermosa como un todo, llena de contrastes, últimamente he estado en la parte menos bella del contraste, pero solo es un momento y como todos pasará. 
Hago esa introducción dado que como nueva integrante de club de lectura en este momento de mi vida he tomado una decisión guiada por la opinión de un buen amigo: voy a leer libros de auto ayuda.
Toda mi vida he sido una intelectual de las que tajantemente rechaza este género literario, sin embargo no considero justo rechazar algo que no conozco. 

Los riesgos: 

  • Perder el Tiempo que invertiré en leer los libros. 
  • Volverme adicta a estos libros y dejar que tomen decisiones por mí. 


La ganancia: 

  • Tendré argumentos para opinar sobre ellos. 
  • Puede que realmente me ayuden y me salga más económico que un Psicólogo. 
  • Habrá una historia que contarle al club ya nadie puede definir qué historia es buena o mala, todo depende de quien la viva o la lea. 
  • Así que si alguno de ustedes considera que hay algún libro que pueda interesarme, les agradezco que comenten.

Comenzaré con El Principito,  hay una niña dentro de mí que necesita que la consientan con la inocente apreciación de la belleza y la amistad y que le enseñen a esperar y a bajarle a la intensidad...



lunes, 15 de julio de 2013

Avanti y Piú avanti

Por Pedro Bonifacio Palacios (Almafuerte).  1854-1917.

¡Avanti!

Si te postran diez veces te levantas
Otras diez, otras cien, otras quinientas...
No han de ser tus caídas tan violentas
Ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

Con el hambre genial con que las plantas
Asimilan el humus avarientas,
Deglutiendo el rencor de las afrentas
Se formaron los santos y las santas.

Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
Nada más necesita la criatura,
Y en cualquier infeliz se me figura
Que se rompen las garras de la suerte...

¡Todos los incurables tienen cura
Cinco segundos antes de la muerte!

¡Piú avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,
No te sientas esclavo, ni aun esclavo;
Trémulo de pavor, piénsate bravo,
Y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido,
Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
No la cobarde intrepidez del pavo
Que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora,
O como Lucifer, que nunca reza,
O como el robledal, cuya grandeza
Necesita del agua y no la implora...

¡Que muerda y vocifere vengadora,
Ya rodando en el polvo tu cabeza!

Fuente: Almafuerte, Poesías, Buenos Aires, Editorial Tor, 1942.

jueves, 11 de julio de 2013

Porque después de todo he comprendido...

Si para recobrar lo recobrado debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido tuve que soportar lo soportado,
si para estar ahora enamorado fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado que no se goza bien de lo gozado sino después de haberlo padecido. Porque después de todo he comprendido que lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado

Francisco Luis Bernárdez